¿Por qué el presidente del gobierno español atrasó una comparecencia en el congreso de los diputados hasta mediados de febrero para hablar y debatir sobre la crisis y el paro que estamos sufriendo e informar de las medidas que el gobierno adoptará contra esto, pero sí que va al famoso programa de televisión a responder cosas como ‘cuánto vale un café’?
Me parece bastante grave que el discurso y el debate político esté pasando del congreso a la televisión. Creo que la situación actual bien merece un pleno extraordinario para que al menos los ciudadanos sepamos que los políticos se están moviendo y no están de brazos cruzados viéndolas venir sin hacer nada. A mí no me tranquiliza que me respondan en la tele ‘cuánto vale un café’. A mi me tranquilizaría viéndolos debatir en el parlamento aportando ideas y tomando las riendas de la situación.
Una de las cosas que más me choca cuando hay un conflicto armado es que se denuncie el uso de ciertos tipos de armas.
En la reciente invasión de Gaza por parte de Israel, parece ser que los israelíes usaron bombas de racimo y bombas de fósforo blanco. Por lo visto, estos dos tipos de bombas están prohibidas por la legislación humanitaria internacional.
La sensación que me da es que la prohibición de estos tipos de armas justificara el uso de todas las demás. Parece que las demás no causaran muerte, dolor y destrucción, que no llenaran hospitales, que no mutilaran, que no mataran a niños…
Ojalá algún día todas las armas estén prohibidas y sean como esos virus vencidos reducidos sólamente ya a un frasco de laboratorio. Desgraciadamente creo que tardaremos mucho en encontrar una vacuna.