El miércoles de la semana pasada desayuné con una triste noticia: Violante Pardo había muerto. Los seguidores del rincón del bitarrero recordarán a esta anciana y a su marido Pedro por el seguimiento que desde aquí se le ha hecho a su caso (“Violante y Pedro” y “Violante y Pedro (el derribo)“). A esta pareja de ancianos se les expropió su casa en la huerta para poder hacer el último tramo de la Avenida Miguel Induráin, en Murcia. Tras varios aplazamientos del deshaucio, finalmente en Julio pasado tuvieron que abandonar su casa. Por lo que he podido leer, desde entonces vivían con una de sus hijas en un piso; nada que ver con su casa en planta baja en la huerta, sus plantas, sus árboles, animales, … He leído que desde que abandonó su casa, Violante estaba triste, que ya no era la misma, dicen que murió de pena.
Desde este rincón del ciberespacio queremos rendirle a Violante el homenaje que se merece destacando lo entrañable que, sin conocerla, ha llegado a ser esta mujer. Su causa y la de su marido nos conmovió desde el principio, cuando esperábamos cualquier final menos este. Desde aquí deseamos que su recuerdo no sea borrado y transmitimos nuestro pésame y todo nuestro apoyo a su marido Pedro, sus hijos e hijas y a toda la familia de Violante Pardo.